Con mucho cariño fraternal, aquí está la sintonización para el Nivel 1 de Reiki, que ofrezco a los lectores de mi libro "Reiki, manual con los 3 niveles, de acuerdo a la enseñanza del Dr. Mikao Usui". El Reiki es una fuerza universal que puede ser usada para la sanación.
Nivel 1 de Reiki: Shoden, el principiante En este nivel, se produce la primera aproximación a la energía Reiki. Se incorpora como un sistema de vida, una filosofía, y una visión del universo. El estudiante, utiliza el Reiki para sanarse a sí mismo y aprende a aplicar la energía hacia los demás. Recibe su primera sintonización, la cual abre paso al incremento gradual del flujo del Reiki dentro de su ser.lunes, 30 de mayo de 2022
Sintonización con Isis Estrada para el Nivel 1 de Reiki
lunes, 16 de agosto de 2021
Por qué me importa lo que sucede con las mujeres en Afganistán
… Por supuesto que tiene que importarme, desde lo público, desde lo artístico y desde lo personal. La situación de las mujeres (de Afganistán y de cualquier país) me interesa desde lo público, es parte de mi naturaleza el perpetuo análisis de la realidad de las mujeres (y aquí como psicóloga establezco un distanciamiento de mí con respecto a las otras mujeres). A estas alturas de la vida, no sé si sea más fácil o más difícil abrirse paso en la vida siendo hombre o mujer, o más distinto; realmente después de ser confidente como terapeuta de personas de todos los géneros y ambos sexos, fui arañando de mi piel y después quitando la etiqueta de feminista, pues pude ver que muy adentro todos tenemos los mismos miedos y los mismos deseos o aspiraciones, me fui convirtiendo en humanista. No soporto mirar a ningún ser humano ser despojado de la capacidad de desarrollar todo su potencial, y su capacidad de ser feliz, sea del género que sea, y en el caso de Afganistán, si el fundamentalismo religioso retoma el poder, el potencial femenino se aniquila o se reduce a nada, siendo que para una total armonía cultural o espiritual nuestro planeta necesita urgentemente de la convivencia entre la fuerza y el cerebralismo masculino con la sensibilidad y la compasión femenina. En el plano artístico, y ya dejando lo externo y yendo hacia lo introspectivo, siempre trato de mirar el papel de la mujer igualmente de manera distanciada. Por ejemplo ahora que estoy escribiendo dos novelas a la vez (y voy muy lenta) los personajes femeninos no deben estar manchados de mi propia idiosincrasia, deben tener sus propios parámetros y hablar por sí mismos. Sería un error para mí dotarles mis vivencias o mis carencias psicológicas, o mis fortalezas. Crear un personaje de novela es precisamente eso: hacerlo nacer, hacerlo vivir, dejarlo hablar, colocarlo en situaciones. Uno no es el titiritero, sino el testigo, y vuelvo a lo mismo: mirar a esas mujeres que mi mente ha creado expresarse y moverse en esa realidad virtual de la imaginación, y que espero publicar más pronto que tarde, implica a veces conmoverse cuando se topan con paredes o techos de cristal, pero también alegrarse cuando consiguen derribar barreras, que sobre todo son mentales. Veo en ellas lo que quizás ya no miro en mí, las mujeres tienen colonizada la mente con la victimización de ser mujeres, es una especie de mantra o de amuleto que impide ver que las limitaciones se las ponen ellas mismas, no los demás, y quien les impide avanzar, o aprender, o florecer son sus propias barreras mentales. Por último, está el ámbito personal, como he dicho antes, el haber sido terapeuta me ha hecho llorar también tomando la mano de muchos hombres, y a veces las mujeres resultan más machistas que ellos, y esa desmitificación íntima de lo que es masculino o femenino me hizo abrazar o tratar de equilibrar ambos aspectos en mi interior, y descubrir que los límites los pone la mente, y se trata de avanzar en lo que uno desea y quiere, lógicamente con respeto, pero hacia adelante sin que nadie te diga qué está bien o qué está mal, porque nadie camina sobre tus zapatos ni nadie está viviendo tu vida por ti (o al menos que no te importe). Defender la libertad no significa agredir, y si alguna vez alguien lo ha sentido así de mi parte, lo sintió mal. No sé si yo, desde mi pequeño ámbito pueda hacer algo definitorio sobre la situación de las mujeres en Afganistán, lo que sí puedo hacer es defender lo que algunos llaman “el divino femenino” (y que no es un concepto exclusivo de las mujeres) en los ámbitos que me corresponda defender, porque ya debe haber un equilibrio, ya debe existir un yin y un yang en lo público, en lo artístico y en lo íntimo, si este planeta desea seguir girando por unos buenos siglos más en el espacio.
domingo, 15 de agosto de 2021
Ayití (poema para Haití)
AYITI
"No
llores por mí"
se levanta un
pensamiento debajo del escombro.
"No
llores, no tienes derecho a llorar por mí"
se escurre
como sangre de la piedra
me grita en su
silencio sordo
y me lo exige.
"Yo soy
la roca, el pedernal doliente,
no la carne
lacerada.
Yo soy el
mástil de mi raza,
nada puede
vencerme, doblegarme,
¿no lo
entiendes?
No merezco tus
lágrimas."
Mi espíritu se
estremece, en la distancia.
No soy ajena,
pues te sufro a través de la pantalla
e imagino tu
respiración, cada vez más tenue, entrecortada.
Soy la pupila
que atestigua tu desgracia.
Se derrumba Haití,
temblor de siglos
gritos
pretéritos sin carnaval sin nada
garganta seca
del agua de los tiempos
pueblo sin
suelo,
raza bendita
sin lugar sin calma.
Se pretendió esclavizar
tu sueño, tu baile,
tu cuerpo, tu
alma,
mitad dios y
demonio es tu destino
cuerpo desnudo
a la intemperie sin ánima.
Se despedaza,
se resquiebra la esperanza.
¿Porqué la
tierra, este pedazo que llamas mi patria
ahora se
sacude las entrañas?
"No
llores por mí"
mandato yermo
desde la seca muerte se levanta.
"Porque
no soy el llanto,
soy las olas,
la estepa ardiente del África,
el tambor,
gemir orgánico,
soy el latir
que retumba en la montaña.
Cachorro de
león brillando al alba.
La natura
misma renovada.
No llores,
¿no miras, soy
gacela liberada?
eso digo y
repito
no merezco tus
lágrimas."
Afuera, los
esfuerzos de rescate
están por
claudicar.
Se levanta la
noche, y con ello
termina la
labor de salvamento.
Pero tú ya te
escapaste de nosotros.
Brilla en la
luna tu sonrisa blanca,
caminas y te
encuentras con los otros,
bailas un
carnaval de luces albas
en ese Haití
donde hay música y canto
-regocijo de
encuentro-
almas
gloriosas, liberadas,
sin miseria,
sin espanto,
sin espera,
sin lágrimas.
miércoles, 21 de julio de 2021
Orejas
Me
gusta imaginar
que
existe cierta mágica complicidad
entre
los niños indígenas que venden caracoles,
y el
mar jugando a las escondidillas,
a
hacerse pequeñito y refugiarse
muy al
fondo del remolino de concha,
esperando
a ser vendido por unos cuantos pesos.
“Se
oyen las olas”
me dice
la morena niña
tapándose
una risa sin dos dientes.
Y el
océano y yo juntamos las orejas.
Si yo
escucho tormentas, marejadas, me pregunto:
el mar…
¿qué escuchará de mí?
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(Del libro de Poamos y Cuentotros, 2018).
lunes, 5 de julio de 2021
Saturday Lights
Saturday
lights,
shading
night as a mirage,
a distant
song
a
whispering wind,
twirling in
my ear.
Saturday
dusk,
fading
memories as they come,
a heartfelt
sound,
a place so
dear,
vanishing
in my mind.
Saturday
melancholy,
sudden
unexpected blues,
a rictus, a
shadow,
a shivering
sense,
beneath the
joyful smile.
Saturday
writing its own gloomy text,
Saturday
chanting its own moody song,
sadly
glittery,
sparkling
and glum.
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(copyright Isis Estrada, Poemas Fugitivos 2018)
jueves, 3 de junio de 2021
Cauces
Mi vida fluye por
los cauces de la existencia,
librando árboles
caídos durante la noche,
acariciando el
musgo de las rocas,
de experiencia en
experiencia,
como un arroyo
que derrama la montaña.
¿Cuándo
encontraré el mar,
sagrado reposo
unificador de
todas las aguas?
Cuesta abajo,
soy el río
entero,
desde el borbotón
transparente que la tierra exprime
hasta las manos
de agua que alcanzan el océano.
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Copyright Isis Estrada, poema que forma parte del Libro de Poamos y Cuentotros, 2018.


